La libertad que nos heredaron los padres de la patria solo es posible si somos capaces de defender el orden y la ley con el mismo valor con que ellos empuñaron la espada.”
Próspero Pinzón es el puente entre la gesta libertadora y la Colombia moderna. Nacido en las tierras boyacenses que vieron nacer la República, Pinzón asumió el mando en la Batalla de Palonegro con el mismo espíritu con el que Bolívar cruzó los Andes: con sacrificio y una voluntad inquebrantable. Este busto rinde homenaje al hombre que, un siglo después del grito de Independencia, entregó su salud y su vida para que las instituciones republicanas no sucumbieran ante la anarquía. Su muerte, ocurrida justo al amanecer del siglo XX, cierra el ciclo de los generales-ciudadanos que entendieron la libertad no como un fin, sino como una responsabilidad sagrada que se defiende hasta el último aliento.