En la Batalla del Pantano de Vargas se puso en evidencia en la que vendría a ser determinante en el desarrollo de los enfrentamientos armados. Se trata sumada a la audacia y energía del hombre, se llegó a transformar en una especie de endriago, capaz de las mayores hazañas. En memoria de este sobresaliente hecho independentista, la caballería institucionalizo la caballería como instrumento de las fuerzas armadas del país en defensa de la Soberanía nacional. Desde 1810 las ideas independentistas organizaron un batallón de voluntarios de la Guardia Nacional que, bajo el Gobierno del General Tomas Cipriano de Mosquera, se convierte en ejército con dos armas insignes. La infantería y la caballería, a las cuales se había agregado un cuerpo de ingenieros militares que llego a instruir Francisco José de Caldas. Estas Armas forjaron la Independencia de Colombia y contribuyeron a la consolidación de otras naciones. Así lo anotan Luis Caropresse Quintero y Eduardo Mantilla Trejos, en su obra de La Brasa Al Hielo